Me desperté el sábado sudoroso, había tenido una pesadilla, iba sobre que tenía que subir a la bola del mundo y menos mal que solo era una pesadilla porque además tenía que ir con Neveros.
Y de repente sonó un “pi, pi, pi”, mi despertador. Tenía que ir a el partido con el equipo de neveros y, cómo no, ganamos.
En ese momento los brazos y piernas se movían solos pero la boca podía moverla y daba gritos de desesperación.
Las personas que me veían y oían pensaban que estaba loco pero yo seguía gritando con mis pies moviéndose hasta que de repente se pararon de forma brusca. Justo delante de la puerta de neveros rompí la ventana con mi cabeza por lo cual tengo un chichón gigantesco en ella. Subí las escaleras, cogí una camiseta de quique y un pantalón corto de Marcelino y cuando la furgoneta de neveros me dejó en la nieve se fueron corriendo porque no querían saber nada mas de mi.
La montaña estaba desértica (normal, con el frio que hacia…) pero decidí subir a la montaña para ver si hay había alguien.
Fue uno de los peores momentos de mi vida con el frio, cansancio que no sabía si tenía piernas o no y no paraba de tropezarme porque la ropa me venía grande y además veía un tele-silla por encima de mi cabeza.
Cuando llegué a la cima donde dejaba el telesilla a los esquiadores, abrí la puerta de una casa que había para pedir ayuda porque tena una hipotermia, dos costillas rotas, una pierna rajada, una brecha de 3cm en la cabeza y cuando abrí la puerta apareció Quique Moya y Marcelino López con un café y una manta.
En ese momento me desmaye y no volví a abrir los ojos.
Antonio Vázquez murió (ficticiamente) el 20 de enero del 2012.
Firmado:
Yo(Antonio Vázquez)
PD: pese a todo, fuimos los amos y señores de la montaña, adjunto prueba



